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El ictus es una enfermedad que afecta de manera primordial a las personas mayores y supone la segunda causa  de muerte en España, siendo la primera en mujeres. 

Es una enfermedad que casi el  85% de los casos diagnosticados aparecen en personas mayores de 65 años. Unos malos hábitos de vida, una alimentación deficiente o la falta de sueño pueden convertirse en el caldo de cultivo perfecto para esta enfermedad cerebrovascular. No obstante, en ayuda a domicilio en Burgos no solo sabemos cómo tratar sus secuelas sino que también les enseñamos las señales para detectar un ictus.

¿Qué es un ictus?

Un ictus, también conocido como accidente cerebrovascular, es una enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores. Existen dos tipos de ictus principales: isquémico y hemorrágico.

El ictus isquémico ocurre cuando se produce una obstrucción en una arteria cerebral, impidiendo el flujo sanguíneo adecuado hacia una parte del cerebro. Esto puede ocurrir debido a la formación de un coágulo que bloquea la arteria o a una disminución del flujo sanguíneo por otras causas.

Por otro lado, el ictus hemorrágico se produce cuando hay una rotura de los vasos sanguíneos en el cerebro, lo que provoca una hemorragia cerebral. La hipertensión arterial es uno de los factores de riesgo para sufrir un ictus, ya que puede dañar las arterias cerebrales y facilitar la formación de coágulos o la rotura de los vasos sanguíneos.

Es importante reconocer los síntomas de un ictus, como debilidad o adormecimiento en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, problemas de visión y mareos repentinos, ya que un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden ser fundamentales para minimizar los daños causados por un ictus.

Un ictus es una urgencia por lo que, en caso de notar algunos síntomas es recomendable ir  al hospital cuanto antes, ya que puede mejorar significativamente la enfermedad. Si ya se ha sufrido se recomienda llamar a una ambulancia y no trasladar al paciente con un vehículo propio. 

En base a datos cedidos por la Sociedad Española de Neurología (SEN) en el año 2021, cada año 110.000-120.000 personas sufren un ictus en España, de los cuales un 50% quedan con secuelas que les causan discapacidad o fallecen.

A pesar de ello, en los últimos 20 años tanto la mortalidad y discapacidad por ictus ha disminuido, gracias a la mejora en la detección precoz y el control de los factores de riesgo.

Principales síntomas

Los principales síntomas que debemos tener en cuenta para reconocer un ictus en personas mayores y que permitan mejorar significativamente la enfermedad son: 

  • Se produce una alteración en el lenguaje. La persona puede mostrar dificultades al hablar o entender. 
  • La persona pierde de forma repentina fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo. Suele afectar a la mitad del cuerpo y  se manifiesta, sobre todo, en cara y extremidades.
  • Cuando se sufre una alteración en la visión, como pérdida de visión por un ojo, visión doble o incapacidad para apreciar objetos en algún lado de nuestro campo visual.
  • La persona pierde de forma repentina la coordinación o equilibrio.
  • Tiene un dolor intenso de cabeza. Debe ser un dolor de cabeza que no tiene nada que ver con los habituales. 

Cabe mencionar que el riesgo de ictus aumenta con la edad, siendo más común en personas mayores. Por tanto, es fundamental mantener una vida saludable y controlar los factores de riesgo, como el colesterol alto, la hipertensión arterial y el tabaquismo, para prevenir la aparición de esta enfermedad. 

En el caso de que aparezcan uno o varios síntomas del ictus, lo primordial es que se llame a Urgencias.

¿Cómo prevenir un ictus?

Prevenir es un factor determinante en el desarrollo de la enfermedad y mantener un buen estado de salud es primordial, sobre todo a determinadas edades. De esta forma, en base a los consejos de los expertos debemos tener en cuenta:

  • Tener un control de la presión arterial. Evitar la hipertensión.
  • Evitar la ingesta excesiva de colesterol, grasas saturadas y consumo de alcohol en la dieta, ya que se evita la acumulación en las arterias. 
  • Evitar fumar.
  •  Controlar la diabetes, Hay que conseguir mantener unos niveles de glucosa en sangre adecuados.
  • Un peso saludable. El sobrepeso es una de las principales razones de aparición de ictus.
  • Llevar una dieta rica en frutas y verduras. Por lo menos hay que comer 5 o más porciones diarias de fruta y/o verdura.
  • Realizar ejercicios de forma regular. El ejercicio aeróbico reduce el riesgo de accidente cerebrovascular.