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A medida que envejecemos, nuestro cuerpo puede ser menos capaz de seguir el ritmo de las exigencias de un estilo de vida ajetreado. Sin embargo, el ejercicio es una parte importante para mantener la salud física y permanecer activo en la tercera edad. La actividad física regular puede ayudar a proteger a los adultos mayores de una serie de enfermedades crónicas, mejorar su bienestar mental e incluso prolongar su esperanza de vida. Veamos más detenidamente por qué el ejercicio físico es tan importante para las personas mayores

Los beneficios físicos del ejercicio para los ancianos

La actividad física puede ayudar a reducir el riesgo de cardiopatías, ictus, diabetes de tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer. También puede ayudar a mejorar el equilibrio y la flexibilidad, lo que puede reducir el riesgo de caídas entre los mayores. El ejercicio regular también puede ayudar a mantener la fuerza muscular y prevenir la pérdida de masa muscular debida al envejecimiento. Además, el ejercicio físico puede reducir los niveles de estrés y aumentar la sensación de felicidad y bienestar entre los mayores

También se ha demostrado que el ejercicio mejora la función cognitiva de las personas mayores. Los estudios han demostrado que el ejercicio aeróbico regular puede mejorar el recuerdo y la capacidad de atención en ancianos que padecen deterioro cognitivo leve (DCL). Las actividades aeróbicas como caminar o nadar son especialmente beneficiosas para mejorar la función cognitiva en este grupo de edad

Por último, los estudios han demostrado que la actividad física regular contribuye a mejorar la longevidad de los adultos mayores, al reducir las tasas de mortalidad hasta en un 25%. Esto significa que quienes practican ejercicio físico con regularidad tienen más probabilidades de vivir más tiempo que quienes no participan en ninguna forma de actividad física.

Conclusiones

En conclusión, está claro que el ejercicio físico regular es esencial para mantener una buena salud y calidad de vida entre los adultos mayores. El ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares, al tiempo que mejora la función cognitiva y el bienestar emocional. Además, se ha descubierto que la práctica regular de actividades físicas contribuye a aumentar la longevidad entre los mayores, al reducir las tasas de mortalidad hasta en un 25%. Por estas razones, es importante que todos los mayores -y empresas que cuidan de ancianos – se aseguren de que realizan algún tipo de actividad física regular cada día. En última instancia, hacer ejercicio con regularidad garantizará que los mayores se mantengan sanos física y mentalmente durante sus últimos años